Huesca
Claustro del Monasterio de San Pedro el Viejo
Nocito
Puente sobre le rio Guatizalema
Tierrantona
Ainsa
Real Monasterio de San Victorián
Roda de Isábena
Casa de Muito
Santa María de Obarra
Monasterio románico
Barbastro
Catedral
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Ruta de Ramiro II el Monje

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3

etapas

256

kilómetros

6

localidades

Ramiro II fue el sucesor al trono tras la muerte de Alfonso I, ya que muchos nobles no aceptaron el testamento del Batallador que dejaba su reino a las órdenes militares. Debido a esto ascendió al trono, pero una vez en él, algunos nobles retiraron sus apoyos, aunque finalmente Ramiro II salió airoso. Cuenta la leyenda que, estando Ramiro II preocupado por la desobediencia de sus nobles, mandó un mensajero a su antiguo maestro, el abad de San Ponce de Tomeras, pidiéndole consejo. Este llevó al mensajero hasta el huerto y cortó las coles que sobresalían más. A continuación, ordenó al mensajero repetir ante el rey el gesto que había visto. Ramiro II hizo llamar a los principales nobles para que fueran a Huesca, con la excusa de hacer una campana que se oyera en todo el reino. Una vez allí, hizo cortar la cabeza a los nobles más destacados sofocando de este modo la revuelta y dando lugar así a la famosa leyenda de la Campana de Huesca.

En este recorrido podremos seguir sus pasos para descubrir más sobre la vida de este rey, cuyo fruto fue el germen de la Corona de Aragón.

Nuestra visita debe comenzar en San Pedro el Viejo donde se retiró Ramiro II el Monje, y donde está enterrado en un pequeño panteón real, junto a su hermano, Alfonso I el Batallador.

El conjunto de la iglesia y claustro de San Pedro es un puro exponente del románico aragonés y una de las joyas arquitectónicas del patrimonio monumental de la ciudad y del Alto Aragón. El tímpano de la portada norte muestra un magnífico crismón trinitario sujeto por dos ángeles. El templo posee tres naves cubiertas con altas bóvedas de cañón. Uno de los elementos más bellos y conocidos es su claustro del siglo XII, restaurado en el XIX. Sobresalen los labrados capiteles románicos, 18 originales y el resto fieles reproducciones realizadas en el siglo XIX de los originales románicos. En el mismo claustro se encuentra la capilla de San Bartolomé, que alberga el citado Panteón Real, donde se encuentran los restos de ambos monarcas.

De allí hay que acercarse al museo de Huesca, que extiende sus dependencias al contiguo palacio románico de los Reyes de Aragón, con la Sala de la leyenda de la Campana y la Sala de doña Petronila, hija de Ramiro II. El resto lo ocupa lo que fue la antigua universidad, la primera de Aragón, con su original patio octogonal.

Cabecera de un valle de incomparable belleza y situado en la vertiente norte del Parque Natural de la Sierra y Cañones de GuaraNocito es un pueblo con el tipismo puro de montaña. Su sencillo entramado urbano se divide en dos a través del puente medieval que cruza el río Guatizalema. El silencio, la tranquilidad y el descanso son las cualidades que caracterizan a esta entrañable localidad rodeada de hermosos parajes de árboles y picos, que consiguen que te pierdas del mundo y del tiempo.

Desde el pueblo, en un sencillo paseo por una agradable senda, se accede hasta el santuario de San Úrbez.

Este edificio de notable importancia histórico-artística y de origen posiblemente visigodo fue fundado, según la tradición, por San Úrbez, eremita nacido en el año 702 en Burdeos.

Se trata de una construcción de una sola nave, aunque la ubicación de sus capillas hace que en planta resulte un templo de cruz latina. El material utilizado es la sillería y la cubrición se realiza a dos aguas. El grueso del edificio data de los siglos XVI al XVIII, aunque se conservan tramos románicos del siglo XII.

El lugar transmite paz y tranquilidad, que seguramente sería lo que Ramiro II buscaba en los períodos de tiempo que allí pasó. A escasos metros del templo se conserva un roble milenario y monumental que merece la pena visitar.

Otra excursión senderista “estrella” desde Nocito es la que nos conduce al espectacular Barranco de la Pillera o la ascensión hasta el Tozal de Guara desde su cara norte, techo del Prepirineo.

Tierrantona se encuentra en una zona de baja altitud en un llano de La Fueva (la planicie más grande de Sobrarbe).

Su trazado urbano no muestra un carácter defensivo, a diferencia de otros antiguos núcleos de la zona, sino una traza constructiva más reciente. Tierrantona es cabecera del municipio de La Fueva, creado en los años sesenta tras la fusión de los términos de varios municipios.

Una casa que podemos destacar es la Casa del Médico, siglos XVI-XVII. La iglesia está dedicada a la Asunción y es de estilo románico del siglo XII. Tiene nave rectangular y ábside de tambor. La puerta que se abre a la plaza es del siglo XVI, porque la original de arco de medio punto se encuentra al sur. La torre tiene tres cuerpos y aparece coronada por friso de arcos ciegos de moderna factura y tejado con cuatro faldones de doble inclinación, añadidos que hicieron en el siglo XIX. Además, en las inmediaciones de Tierrantona, se encuentra una villa romana.

Aunque no tiene que ver directamente con Ramiro II el Monje, a tan solo 17 km de Tierrantona, merece la pena visitar la preciosa villa medieval de Aínsa.

Aínsa es uno de los pueblos más bonitos, no solo de Aragón, sino de toda España. Conjunto arquitectónico de gran valor, fue declarado Conjunto Histórico en 1965. En la actualidad, el casco antiguo, el castillo y la colegiata reciben la denominación de Bien de Interés Cultural.

Este casco antiguo es visita obligada. Paseando por el castillo (siglos. XI y XVI), por la plaza Mayor, porticada y con fuerte sabor medieval, por la iglesia románica de Santa Ma­ría (siglo. XII), con su hermoso claustro, y por las calles empedradas, se pueden sentir los siglos de historia de esta villa medieval. Casas como Casa Arnal, Casa Bielsa o Casa Latorre (siglos XVI-XVII) son excelentes ejemplos de arquitectura tradicional. También destacan sus leyendas, ya que fue en el entorno de Aínsa donde se forjaron muchos de los mitos que dieron lugar a lo que hoy es Aragón, con historias como la de la cruz de Iñigo Arista o la del árbol de Sobrarbe, y los míticos fueros de Sobrarbe.

El Real Monasterio de San Victorian es Bien de Interés Cultural y, según algunos expertos, está considerado como el más antiguo de España ya que su origen lo sitúan en el siglo VI, en la época visigoda. Protegido por los paredones de la Peña Montañesa, este cenobio fue durante siglos centro cultural, económico y espiritual de Sobrarbe.

Según cuenta la leyenda, san Victorián nació en Italia en el año 480 y huyendo de las tentaciones terrenales llegó a los Pirineos. Tras una vida de eremita en la cueva de la Espelunga y realizando grandes prodigios, fue nombrado abad del monasterio que en un principio se llamaba San Martín de Asán. Tiempo después, en el siglo XI, el monasterio tomó su nombre pasándose a llamar de San Victorián o San Beturián.

Reconstruido por Ramiro I de Aragón, en él se reunieron Ramiro II el Monje y Ramón Berenguer IV para decidir los esponsales entre este último y doña Petronila, unión que posteriormente daría como fruto la formación de la Corona de Aragón. Actualmente se están realizando obras de restauración y visitas guiadas a diferentes estancias del monasterio.

Desde aquí parte la Geo Ruta a la Espelunga del Geoparque Mundial UNESCO de Sobrarbe-Pirineos. Este fácil y bonito itinerario nos llevará a un lugar cargado de historia donde leyendas, tradición y realidad se mezclan para dar lugar a uno de los enclaves más populares de Sobrarbe. La primitiva ermita se ubica en una oquedad en la falda de la Peña Montañesa, perfectamente mimetizada con el entorno.

Roda se alza sobre un promontorio que domina el acceso al valle del río Isábena. Aquí se halla una parte de la historia de Aragón y el que fue el centro religioso más importante de la Ribagorza: la catedral de Roda.

En el siglo X Roda era un lugar fortificado que fue capital del condado de Ribagorza y sede episcopal, por lo que se levantó, por dos veces, la catedral de estilo románico entre los siglos X y XII. El primer templo fue consagrado en el año 956. En el año 1006 el hijo de Almanzor, Abd el Malik, saqueó la villa destruyendo la primitiva catedral. En 1010, recuperada Roda de Isábena por los cristianos, comenzó la construcción de la segunda catedral, que fue consagrada en el año 1030.

El templo es mucho más que el lugar de donde fue obispo Ramiro II. A pesar del saqueo de Eric el belga, es un tesoro artístico con piezas únicas y excepcionales como la silla de San Ramón, un claustro bellísimo o las puertas del retablo (algo que no se suele encontrar, pues la mayor parte de las que había en las iglesias no se han conservado). También se pueden apreciar pinturas románicas con un calendario que representa las faenas del año. La catedral de Roda ejerció como tal hasta el año 1149, cuando su jurisdicción eclesiástica pasó a Lérida, una vez fue reconquistada por los cristianos.

Roda de Isábena presume de ser la población más pequeña de España que cuenta con un templo catedralicio. La torre grossa, el portal de Santa Ana, los pilarets y las ermitas, junto con la mencionada catedral de San Vicente, forman un conjunto que conforma uno de los pueblos más bonitos de España y está declarado Conjunto Histórico.

El paseo por la localidad es evocador de este pasado medieval porque está rodeada de murallas en las que destacan sus puertas monumentales, la piedra en las casas, sus callejuelas estrechas o los arcos en las puertas.

A tan solo 17 km al norte de Roda de Isábena podemos visitar el monasterio de Santa María de Obarra.

Santa María de Obarra es un monasterio románico situado al pie del extremo occidental de la sierra de Sis. El conjunto está compuesto por la iglesia de Santa María, la ermita de San Pablo, el puente medieval sobre el río Isábena y el palacio abacial. El edificio de la iglesia de Santa María consta de tres naves divididas en seis tramos, de las cuales la central es más alta y ancha y están precedidas por un presbiterio. A unos pocos metros del monasterio y perteneciente a él, se encuentra la pequeña ermita de San Pablo, románica del siglo XII. Este monasterio, que llegó a ser el corazón del condado de la Ribagorza, fue declarado Monumento Nacional en 1931, pero su reconstrucción no se empezó hasta la década de los sesenta.

El conjunto de ambos templos rodeados de altas montañas es un verdadero espectáculo y un lugar emblemático de la Ribagorza.

Situada en una confluencia de caminos, la ciudad de Barbastro ha sido desde antiguo un importante centro comercial y de servicios. Actualmente muestra orgullosa su variado y valioso patrimonio, fruto de su dilatada historia.

Su monumento más sobresaliente es el espectacular edificio de la catedral de la Asunción del siglo XVI, que llama la atención por sus grandes dimensiones y por sus espectaculares bóvedas de crucería. Su torre aparece exenta a modo de minarete. La catedral guarda en su interior un hermoso retablo obra del escultor Damián Forment.

En esta ciudad se firman en 1137 las capitulaciones matrimoniales de la reina Petronila (hija del rey Ramiro II y que contaba entonces con un año de edad), con el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV. Los esponsales se ratifican en una boda que se celebró trece años más tarde, en 1150, al alcanzar la reina la edad requerida por el Derecho Canónico. De esta forma se habían sentado las bases de la unión dinástica de la casa real aragonesa con la casa condal barcelonesa que conformarían la Corona de Aragón en la persona del descendiente de dicho enlace Alfonso II el Casto. Alfonso II fue quien heredó ambos territorios y comenzó la sagrada tradición de hacerse llamar rey de Aragón y Conde de Barcelona.

En la calle Argensola se encuentra el palacio de los Hermanos Argensola, ejemplo de la arquitectura civil del Renacimiento aragonés. Cerca está la porticada plaza del Mercado donde se hallan Almacenes San Pedro y Casa Calonge, edificios ambos de estética historicista-modernista, y el Centro Cultural Entrearcos, levantado en el solar donde estuvo la casa natal de san José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei.

Llegando a las afueras de la ciudad, se puede hacer una parada para conocer el conjunto de San Julián y Santa Lucía y conocer el moderno Espacio del Vino de la Denominación de Origen Somontano, punto de partida de la Ruta del Vino del Somontano.

Por supuesto, no podemos olvidar visitar cualquiera de las bodegas de esta Denominación de Origen que se encuentran en la zona, así como la maravillosa localidad de Alquézar donde además de disfrutar de su monumentalidad, se pueden practicar distintos deportes al aire libre, gracias a las posibilidades del río Vero y sus cañones.

El primer fin de semana de agosto Barbastro acoge una de las citas enoturísticas más relevantes de España: el Festival del Vino Somontano. Cuatro jornadas que combinan la mejor música con el vino y la gastronomía. Y siguiendo con fiestas, en el mes de agosto (años pares) la ciudad celebra “El Sitio de Barbastro”, representación teatral centrada en la conquista de Barbastro y su incorporación definitiva al reino de Aragón y también los esponsales de la infanta Petronila y el conde de Barcelona. Esta última fiesta, junto con la Fiesta del Crespillo en marzo, está declarada de Interés Turístico en Aragón. Y su Semana Santa, de Interés Turístico Nacional.

A tan solo cinco kilómetros de Barbastro se levanta el monasterio de Nuestra Señora del Pueyo, que fue fortaleza en tiempos de la conquista musulmana. Se puede llegar hasta él en coche o a través de un sendero que parte de Barbastro y que se puede recorrer en bicicleta.

Y muy cerca, en plena sierra de Guara, el entorno del río Vero acoge un extraordinario conjunto de más de 60 abrigos con pinturas rupestres, reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Mundial.

Mapa detallado de la ruta

Accede al mapa detallado con todos los detalles y localizaciones exactas de esta ruta.

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